La rectora Yarabí Ávila encabezó la XXXV entrega del galardón a 441 estudiantes de dependencias académicas de la UMSNH, así como de Escuelas Incorporadas.
Morelia, Michoacán, a 15 de octubre de 2026.- “Pongan su talento al servicio de Michoacán, de las necesidades, de la pobreza, de la marginación y del rezago educativo, para resolver asimetrías. Que lleguen médicos a la Sierra, ingenieros que lleven agua y caminos, abogadas que defiendan a quienes no pueden pagar, maestros que enseñen en la comunidad más lejana, científicos que le den a nuestra tierra su propio futuro. Un Michoacán más próspero, más justo, más desarrollado y más seguro es una tarea sin suplentes y nos corresponde a quienes tuvimos el privilegio de estudiar”, afirmó la rectora Yarabí Ávila González, al hacer entrega del Premio Padre de la Patria 2026 a 441 estudiantes nicolaitas.
Frente a un auditorio multitudinario que convocó a alumnas y alumnos de excelencia académica, así como a madres, padres y familiares de las y los galardonados, la rectora manifestó que hoy es un día para celebrar, para sentir orgullo y sobre todo para reconocer que detrás de cada promedio hay horas de estudio, disciplina, sacrificios, sueños y una enorme voluntad de salir adelante.
Ávila precisó que dicho galardón, instituido en mayo de 1991, se otorga a quienes alcanzan el promedio más alto de cada grado, de cada escuela y de cada facultad. “Hoy entrego el último Premio Padre de la Patria de este rectorado, lo digo con gratitud, porque ninguna despedida es más luminosa que la que se hace frente a quienes representan el futuro de nuestra casa nicolaita”.
Ante las y los recipiendarios, manifestó que el único rival a quien se debe vencer es a quien uno fue ayer, por lo que los exhortó a ser mejores personas antes que ser mejores profesionistas, a entregarse a la ciencia, a atreverse a emprender, a ser buenas y buenos ciudadanos, a hacer valer sus derechos y los de aquellos que no saben que los tienen, así como a ejercer los valores universitarios.
“La excelencia verdadera es una competencia donde no hay testigos, se gana en silencio todos los días, esta Universidad aplicó la misma regla en este rectorado, no quisimos compararnos con nadie, quisimos superar a la Universidad de ayer”.
En este sentido, la rectora compartió que durante este periodo, fue aprobada por el Congreso del Estado la reforma del artículo 143 de la Constitución Política del Estado de Michoacán, y en marzo del 2025 nació una nueva Ley Orgánica, que dijo, reconoce esta casa de estudios con una autonomía plena, personalidad jurídica, patrimonio propio y presupuesto pleno y directo. “A la Reforma Universitaria se le sumó el blindaje contra la politización, la comunidad elige a sus autoridades con voto libre y secreto, el presupuesto se publica cada año, se rinde informe en cada trimestre ante el Consejo Universitario, y existe un Tribunal Universitario y una Unidad de Mediación”.
Agregó que durante la presente gestión se alcanzó el 100 por ciento de matrícula de calidad en el nivel superior, más de 60 programas del Posgrado Nicolaita están reconocidos por el Sistema Nacional de Posgrado y el Bachillerato de la UMSNH se sometió por primera ocasión a una autoevaluación integral. Además, se obtuvieron 14 de 23 patentes que se registran en toda la historia de la casa de estudios, se actualizó cerca del 70 por ciento de la legislación universitaria, se aprobó un Plan de Cultura de Paz y un Plan de Salud Mental, y se construyó infraestructura educativa, deportiva y cultural como hacía décadas no sucedía.
“Detrás de cada porcentaje hay un promedio como los suyos y detrás de cada logro, un reto que no se agota, persisten rezagos que exigirán acuerdos más amplios que los de una sola administración, lo reconocemos, porque también es rendir cuentas”.
Ante los estudiantes, la rectora precisó que sólo uno de cada 400 jóvenes en edad de cursar educación superior en Michoacán lo hace, “ustedes forman parte de quienes cruzaron la puerta y esa puerta sigue cerrada para tres de cada cuatro de sus contemporáneos, por eso, este premio además de una celebración es una responsabilidad, no basta con seguir aprovechando la oportunidad, hoy, hay que pensar en la retribución social, en la conciencia de que cada conocimiento adquirido en una universidad pública es una deuda que se salda con el servicio”.
A las y los galardonados los invitó a ser ciudadanas y ciudadanos que exigen y cumplen, profesionistas que sirven, servidoras y servidores públicos de manos limpias, científicos, científicas, emprendedores que den trabajo y esperanza, “defiendan siempre la autonomía y la libertad de conciencia porque son la luz que les permitió llegar hasta aquí. Hoy, los nombro con orgullo los mejores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, mañana Michoacán puede decir que son lo mejor que tiene”, enfatizó.
Por su parte, la alumna Tlaly Romero, a nombre de las y los recipiendarios agradeció a la rectora y a las autoridades universitarias por liderar una institución que no sólo brinda herramientas educativas, sino que impulsa un entorno donde el esfuerzo se reconoce y la labor de los estudiantes se respeta y se escucha.
“Este reconocimiento no mide únicamente un promedio, mide las veces que tropezamos y nos volvimos a levantar, nos recuerda que mientras haya aire y voluntad, aquí estaremos luchando y representando a nuestra gente, a quienes se levantan día a día con esfuerzo para tratar de construir un futuro mejor para nosotros”, indicó.