Morelia, Michoacán/Alfredo Soria/ACG

La Noche Moreliana comenzó a tomar forma desde la tarde. Poco a poco, los asistentes cruzaron los filtros de seguridad para ingresar al primer cuadro y caminar hacia el escenario instalado sobre la avenida Madero.

La espera transcurrió en un ambiente tranquilo. Cerca del escenario, algunas personas permanecieron de pie y otras encontraron lugar en la banqueta, donde se sentaron mientras continuaba la llegada del público.

En la plaza Valladolid, la verbena ofreció un recorrido de antojos y entretenimiento: comida, cacahuates, dulces, ropa, maquinitas y juegos mecánicos ocuparon el espacio como parte de los festejos. En la Cerrada de San Agustín, los puestos de comida y antojitos también estuvieron listos para recibir a quienes hicieron una parada antes de seguir hacia el concierto.

Mientras la gente recorría los puestos o buscaba dónde esperar las presentaciones, personal de la Fiscalía y elementos de la Policía Morelia realizaron recorridos por el primer cuadro como parte del operativo de seguridad.

Con el ingreso gradual de asistentes, la avenida Madero fue reuniendo al público para una jornada en la que la música compartió espacio con la verbena y la espera