Morelia, Michoacán

Cientos de morelianas y morelianos respondieron este domingo a una convocatoria diferente: desde muy temprano, corredores de todas las edades participaron en la primera carrera recreativa amenizada con música regional mexicana en vivo durante todo el recorrido.

El evento, organizado por Corriendo por un Taco, rompió con el formato tradicional de las carreras atléticas al convertir las calles en un espacio de convivencia, deporte, alegría y fiesta, mientras el grupo Aliados MR acompañó a los participantes con música en vivo a lo largo del trayecto.

La respuesta ciudadana superó las expectativas. Durante toda la mañana se vivió un ambiente de entusiasmo, energía y buena vibra. Los asistentes no solo disfrutaron del recorrido, sino que al finalizar coincidieron en una misma pregunta: ¿Cuándo será la próxima?

La reacción de la ciudadanía confirmó que Morelia está lista para recibir actividades innovadoras que promuevan la convivencia, la salud y la recuperación de los espacios públicos.

Los participantes pudieron elegir entre recorridos de 5, 10 y 21 kilómetros, todos con servicios de organización y seguridad que garantizaron una experiencia de calidad.

La logística incluyó puntos de hidratación, bebidas isotónicas, atención médica con ambulancia durante todo el evento, operativo de vialidad y apoyo de elementos de seguridad para proteger a corredores y automovilistas.

Al cruzar la meta, cada participante recibió una medalla conmemorativa como reconocimiento a su esfuerzo y disfrutó de alimentos preparados especialmente para celebrar la jornada.

Durante una entrevista al concluir la carrera, Omega Vázquez destacó que este tipo de iniciativas demuestran el enorme potencial que tiene la ciudadanía cuando se generan espacios positivos para convivir.

“Hay que hacer el bien, y hacerlo con la comunidad es todavía más grandioso. Hoy comprobamos que cuando se convoca a las familias, al deporte y a la alegría, Morelia responde”, comentó.

La carrera dejó claro que el deporte puede convertirse también en un espectáculo comunitario. Más allá del cronómetro, la verdadera meta fue recuperar las calles para las personas, fortalecer el tejido social y demostrar que la innovación también puede vivirse corriendo, bailando y disfrutando en familia.