Su carrera profesional tomó fuerza junto al reconocido pianista Gonzalo Rubalcaba, donde comenzó a desarrollar un innovador set de percusión que lo llevó a destacar dentro de la escena musical cubana

Noticias Morelia. Hablar con el maestro Roberto Vizcaíno Guillot es escuchar la historia de un músico que convirtió la percusión en una forma de vida. Su trayectoria está marcada por escenarios internacionales, premios, composiciones, colaboraciones con grandes figuras del jazz y más de dos décadas formando nuevas generaciones en Morelia.

El maestro cubano, actualmente docente del Conservatorio de las Rosas, recibió recientemente el Mérito a la Excelencia Educativa 2026, reconocimiento otorgado por la Red Juntos por Michoacán.

Y aunque en su carrera ya existe un Premio Grammy, asegura que este reconocimiento tiene un significado profundamente especial.

“Lo recibí como un segundo Grammy, pero ahora en mi carrera docente”, expresó emocionado.

Un niño que hacía música con las cazuelas de la cocina

La historia musical de Roberto Vizcaíno comenzó desde muy pequeño en La Habana, Cuba.

Antes de los escenarios, las giras y los premios internacionales, estaban las cazuelas de la cocina de su mamá, las cucharas y el ruido constante que hacía intentando convertir cualquier objeto en un instrumento.

Su inclinación por la música apareció prácticamente desde los seis o siete años, cuando ingresó al Conservatorio Alejandro García Caturla, donde inició su formación musical.

Más adelante estudió en la escuela Amadeo Roldán y posteriormente en el Instituto Superior de Arte de La Habana, donde se graduó como licenciado en percusión.

Mientras muchos percusionistas se especializaban en un solo instrumento, Vizcaíno decidió dominar varios al mismo tiempo. Ese estilo innovador comenzó a llamar la atención de críticos y músicos internacionales.

El músico cubano que conquistó el jazz latino

Su carrera profesional tomó fuerza junto al reconocido pianista Gonzalo Rubalcaba, donde comenzó a desarrollar un innovador set de percusión que lo llevó a destacar dentro de la escena musical cubana.

Pero uno de los momentos más importantes de su trayectoria llegó años después al integrarse al cuarteto de Chucho Valdés, considerado una de las máximas figuras del latin jazz a nivel mundial.

Con el proyecto Chucho Valdés Cuarteto obtuvo dos nominaciones al Grammy por los discos Bele Bele en La Habana (1998) y Briyumba Palo Congo (1999).

Posteriormente, el álbum Live at the Village Vanguard les otorgó finalmente el Premio Grammy en el año 2000.

Además de su trabajo como intérprete, Roberto Vizcaíno también ha destacado como compositor. Su obra Rumba Clave obtuvo el primer lugar en el Concurso de Composición de Música Contemporánea celebrado en Nueva York en 1991.

Su experiencia musical también lo llevó a impartir clases en instituciones internacionales como la Universidad de Madison Wisconsin y Berklee College of Music en Boston.

Morelia: un viaje temporal que terminó convirtiéndose en hogar

Aunque ya conocía México por giras anteriores junto al cantautor Silvio Rodríguez, Roberto nunca imaginó que terminaría construyendo gran parte de su vida en Morelia.

Llegó inicialmente invitado a la toma de posesión del entonces gobernador Lázaro Cárdenas Batel. Poco después recibió la propuesta para integrarse al Conservatorio de las Rosas. Hoy, 24 años después, sigue formando músicos en la institución.

“Pensaba venir solo un tiempo y terminé encontrando aquí mi segunda patria”.

Un premio que reconoce toda una vida en las aulas

El reciente reconocimiento otorgado por la Red Juntos por Michoacán no solo celebra su trayectoria musical, sino también su impacto como docente.

Durante más de dos décadas ha impulsado la enseñanza de la percusión clásica y latina dentro del Conservatorio de las Rosas, formando generaciones de músicos y ampliando el panorama musical de sus estudiantes. Además, desarrolló métodos de estudio y obras que actualmente forman parte de la enseñanza oficial dentro de la institución.

Para él, el premio representa el cariño de sus alumnos, colegas y de una ciudad que terminó adoptándolo como uno más: “México y Morelia ya son mi segunda casa”.

"Estoy muy agradecido con el Conservatorio de las Rosas. Es gran parte de mi vida. De esta institución he recibido mucho amor y lo sigo brindando yo también"

Más allá de los premios, los escenarios internacionales o las nominaciones, Roberto Vizcaíno tiene claro qué representa la música en su vida.

“La música es mi sangre, mi alma, mi forma de ser”, afirmó.

Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán