Morelia, Michoacán

En Michoacán, alrededor de 10 mil 600 médicos generales y especialistas conmemoran su día en medio de las carencias del sector salud y las movilizaciones de trabajadores del IMSS

Entre el reconocimiento a su vocación y las exigencias de mejores condiciones laborales, el personal médico conmemora este viernes el Día Nacional del Médico en medio de una de las etapas más complejas para el sistema de salud mexicano en las últimas décadas, con carencias de insumos, falta de personal, equipos deficientes y una creciente inconformidad entre quienes sostienen la atención hospitalaria, otrora “héroes” de la pandemia.

En Michoacán, alrededor de 10 mil 600 médicos generales y especialistas integran la fuerza laboral del sector, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Sin embargo, la presencia de miles de profesionales no elimina los desafíos para garantizar servicios oportunos y condiciones adecuadas de atención a la población.

La inconformidad ha quedado expuesta en las movilizaciones de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quienes han denunciado falta de medicamentos, material de curación, equipo y recursos humanos, además de inconformidades salariales y laborales: “los jóvenes construyendo el futuro ganan más que un residente”, se quejan.

Las protestas en Morelia, Uruapan y Apatzingán han puesto sobre la mesa una exigencia central: contar con los recursos indispensables para atender a los derechohabientes sin que las deficiencias institucionales terminen afectando la prestación de los servicios.

Una vocación que no sustituye los recursos

La conmemoración vuelve a poner sobre la mesa una realidad cotidiana para el personal médico: la responsabilidad de diagnosticar, atender y salvar vidas en instituciones donde, de acuerdo con las denuncias de sus trabajadores, no siempre se dispone de las herramientas necesarias para cumplir esa labor.

La falta de insumos y de personal incrementa las cargas de trabajo, puede retrasar la atención y dificulta la operación de los servicios. El problema no se limita a las condiciones laborales: también repercute en los pacientes que necesitan consultas, medicamentos, tratamientos o intervenciones oportunas; el “No te vayas a enfermar, porque no hay material”, fue la crítica más dura revelada en dichas protestas.

Las movilizaciones evidencian que el compromiso de médicos y trabajadores sanitarios no puede convertirse en un sustituto de las obligaciones institucionales. Garantizar una atención de calidad requiere abastecimiento suficiente, equipos funcionales, plantillas completas y condiciones dignas para ejercer la profesión, reflexionó un especialista de alto rango del Hospital de la Mujer que prefiere el anonimato ante el riesgo de los reclamos, “son bien vengativos si tú expresas ideas diferentes a las de ellos”.

El reto de garantizar atención médica digna

En Michoacán, donde alrededor de 10 mil 600 médicos generales y especialistas participan en la atención de la población, el desafío consiste en traducir los compromisos institucionales en servicios accesibles, recursos suficientes y capacidad efectiva de respuesta.

La crisis del sector salud exige respuestas que vayan más allá de los reconocimientos y las conmemoraciones. También demanda atender las necesidades del personal, resolver las carencias denunciadas y garantizar que los pacientes reciban atención oportuna, sin que la falta de recursos se convierta en un obstáculo para su salud, establece el especialista.

Este 23 de octubre, reconocer a las médicas y los médicos implica mirar también las condiciones en que desempeñan su trabajo. Porque la vocación es indispensable, pero no puede sustituir los medicamentos, el equipo ni los recursos que un sistema de salud necesita para cumplir su responsabilidad con la sociedad, concluyó.