El Mundial 2026 generó una derrama de 524.2 millones de pesos en Michoacán. Morelia evitó pagar 8 millones por derechos de transmisión.

El Ayuntamiento evitó destinar ocho millones de pesos al pago de los derechos de transmisión de los partidos para que la derrama económica se concentrara en las mipymes morelianas

La denominada fiesta del futbol también trajo buenos dividendos de manera indirecta para Michoacán. El Mundial 2026 generó una derrama económica de 524.2 millones de pesos en la entidad, derivada del consumo, la llegada de visitantes y la actividad en comercios, servicios y establecimientos turísticos.

Oliverio Cruz Gutiérrez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) Morelia, detalló que, sin duda, los negocios de alimentos y bebidas fueron de los más beneficiados, dado que muchas familias y grupos de amigos decidieron observar los partidos desde un restaurante o solicitando un servicio a domicilio.

El dirigente empresarial explicó que los resultados variaron según el giro de cada negocio, pero resaltó que Morelia recibió una cifra importante de turistas durante el torneo, a pesar de no haber sido, lo que calificó como un logro que se dio gracias la coordinación entre autoridades, empresas y sociedad.

Durante el Conversatorio Económico Morelia: Post Mundial 2026, organizado por el Ayuntamiento de Morelia, el también empresario panadero, comentó que desde el organismo que representa “seguiremos impulsando estrategias que conviertan los grandes eventos en más oportunidades para fortalecer a nuestros negocios y a la economía local”.

No pagó Ayuntamiento 8 mdp por transmisiones

En un sentido similar se expresó Yankel Benítez, secretario del Ayuntamiento, quien ponderó que el evento significó ventas relevantes para restaurantes, bares, hoteles y proveedores de servicios en la ciudad de Morelia, y que “los ingresos registrados durante el torneo pueden contribuir a que los establecimientos cubran sus gastos durante julio, agosto y septiembre”.

Durante el conversatorio, el funcionario municipal reflexionó que el Mundial tuvo efectos positivos sobre en la actividad económica, y aseguró que se trata de un acontecimiento deportivo que puede producir crecimiento durante un periodo prolongado.

Sobre el tema de las transmisiones, Yankel Benítez detalló que se tomó la decisión desde el Gobierno de Morelia de no pagar los derechos establecidos por la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) para la emisión de los partidos en plazas públicas. Abundó que cubrir los derechos habría requerido una inversión de 8 millones de pesos. Sin embargo, explicó que el costo de las transmisiones no se habría limitado a esa cantidad, debido a que la organización de concentraciones de muchas personas también implicaba destinar personal y recursos para seguridad, logística, infraestructura, materiales y operación técnica.

Consideró que la proyección en plazas de los cinco partidos disputados por la Selección Mexicana habría requerido la participación de áreas del Ayuntamiento para instalar equipos, organizar los espacios y atender a las personas asistentes.

De acuerdo con el secretario, la decisión permitió evitar el uso de recursos del municipio y dejó la transmisión de los encuentros en manos de restaurantes, bares y negocios que contaban con televisores, pantallas y servicios para recibir a la población. Y es que, durante el torneo, dijo, se registró un alza en la demanda de mesas y reservaciones en distintos puntos de Morelia.

“Muchos fuimos testigos de las dificultades para encontrar una mesa disponible en restaurantes, bares y otros establecimientos que transmitieron los partidos del Mundial. Había lugares llenos y era complicado conseguir una reservación”, expresó.

Expuso que la concentración de consumidores en estos negocios generó ingresos que no se limitaron a restaurantes y bares, debido a que su operación involucra a proveedores de alimentos, bebidas, insumos, transporte, mantenimiento y otros servicios. El funcionario apuntó que las empresas deben cubrir nóminas, costos de operación y obligaciones, por lo que los recursos obtenidos durante el Mundial pueden servir como una reserva para los meses posteriores al torneo.

Benítez concluyó insistiendo en que la decisión del Ayuntamiento de no pagar los 8 millones de pesos fue buena en términos de cuidar el recurso local, al mismo tiempo, permitió que restaurantes, bares, hoteles y proveedores obtuvieran ingresos mediante la atención de las personas que siguieron los partidos.

Arved Alcantara / La Voz de Michoacán