Continúa estrategia para frenar el brote de sarampión, por lo que llaman a vacunar a población vulnerable.

Arved Alcántara / La Voz de Michoacán

Michoacán logró cruzar el umbral del millón de dosis aplicadas contra el sarampión, en un escenario donde se reportan más de 400 casos confirmados acumulados desde que inició el brote el año pasado y hasta el corte de marzo.

De acuerdo con el reporte del Sistema Especial para la Vigilancia Epidemiológica de las Enfermedades Febriles Exantemáticas de la Secretaría de Salud (Ssa) federal, la entidad suma 402 casos; de esta cifra, 246 contagios corresponden a 2025 y 156 se han sumado en lo que va de 2026, lo que sitúa a la entidad en la quinta posición nacional por volumen de enfermos, por debajo de Jalisco (2,845), Chihuahua (2,104), Chiapas (1,892) y la Ciudad de México (1,456).

Respecto al avance de la inmunización, la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) informó que se han aplicado un millón 137 mil dosis de la vacuna contra el sarampión en el estado. Esta cifra corresponde al corte de las acciones realizadas hasta el periodo de Semana Santa, marco en el cual la autoridad sanitaria estatal confirmó que los centros de salud permanecerán abiertos para que la población pueda acudir a completar sus esquemas.

Reiteró la dependencia que la aplicación del biológico se mantiene de forma gratuita y segura, requiriendo únicamente la presentación de la Cartilla Nacional de Salud para el registro de la dosis, y se puede aplicar tanto en niños recién nacidos, como en personas de mayor edad que tengan su esquema incompleto.

Por separado, el informe epidemiológico de la federación detalla que la tasa de incidencia en Michoacán se ubica en 3.07 casos por cada 100,000 habitantes en lo que va del año. Además, se tiene registro de una defunción vinculada al virus en territorio michoacano. A nivel nacional, la mortalidad por el brote asciende a 36 fallecimientos, distribuidos principalmente en Chihuahua (21), Jalisco (5) y la Ciudad de México (2), mientras que el resto de las víctimas se localizan en otras seis entidades federativas.

Desde que se reportó este nuevo brote de sarampión, a principios del año pasado, a nivel nacional, ya suma 14,986 casos confirmados de un universo de 36,733 casos probables notificados desde enero de 2025. El virus tiene presencia confirmada en las 32 entidades del país y afecta directamente a 458 municipios.

La causa de esta epidemia en México es la falta de vacunación efectiva, problemática que ha sido atribuida por especialistas en la salud al periodo correspondiente al sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Pese a las versiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de querer responsabilizar a gobiernos anteriores, la mayoría de pacientes confirmados graves y muertes han sido niños pequeños que debieron vacunarse en los últimos años.

Además, diversas evaluaciones de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) advirtieron sobre la caída persistente en las coberturas de la vacuna triple viral debido a fallas en la adquisición consolidada y una distribución deficiente de biológicos entre 2019 y 2024. Este desabasto generó una acumulación de población susceptible que permitió que casos importados derivaran en una transmisión comunitaria sostenida que no ha podido ser frenada.

El análisis demográfico indica que los menores de un año son el sector más vulnerable, con la tasa de incidencia más alta del país: 72.84 casos por cada 100,000 habitantes. En números absolutos, el grupo de 1 a 4 años es el más afectado con 1,946 casos. Por sexo, el 51.2% de los pacientes confirmados se trata de hombres y el 48.8% de mujeres.

Enfermedad peligrosa

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa causada por un virus de la familia de los paramixovirus. Se transmite principalmente por el aire, a través de pequeñas gotas expulsadas por la nariz, boca o garganta de personas infectadas al toser, hablar o estornudar. El virus es capaz de permanecer activo y con capacidad de contagio en el aire o sobre superficies infectadas hasta por dos horas. El periodo de incubación, que es el tiempo entre el contagio y la aparición de los primeros síntomas, suele ser de 10 a 12 días.

El cuadro clínico se caracteriza por una fiebre elevada que puede superar los 40 grados centígrados. Junto con la fiebre, el paciente presenta rinitis (escurrimiento nasal), tos persistente y conjuntivitis (ojos rojos y llorosos).

Un signo clínico fundamental para el diagnóstico son las manchas de Koplik, que aparecen dos o tres días después de los primeros síntomas; se trata de pequeñas manchas blancas con un centro blanco azulado sobre una base roja, localizadas en la cara interna de las mejillas. Poco después, surge el exantema o erupción cutánea característica. Este sarpullido consiste en manchas rojas planas que pueden unirse entre sí; inicia típicamente en la cara y detrás de las orejas para luego extenderse de forma descendente hacia el cuello, el tronco, los brazos, las piernas y finalmente los pies. El brote suele durar entre cinco y seis días antes de desaparecer en el mismo orden en que surgió.

Los riesgos de esta patología son críticos, han advertido tanto la Ssa como la SSM, especialmente en niños con cuadros de desnutrición o personas con el sistema inmunológico comprometido. Las complicaciones son diversas y pueden ser letales. La neumonía es la más grave y la causa principal de muerte por sarampión en infantes. Otras afectaciones frecuentes incluyen la ceguera provocada por úlceras en la córnea, infecciones agudas del oído que pueden causar pérdida permanente de la audición y diarrea intensa que deriva en deshidratación severa.

Una de las consecuencias más alarmantes es la encefalitis, que es la inflamación del cerebro. Esta puede ocurrir en uno de cada mil casos y tiene el potencial de provocar daños neurológicos permanentes, convulsiones o la muerte. Además, el sarampión puede debilitar el sistema inmunológico del paciente durante meses después de la recuperación, dejándolo vulnerable a otras infecciones bacterianas y virales.

Al no existir un tratamiento médico antiviral específico para curar el sarampión una vez que se ha manifestado, el manejo clínico se enfoca estrictamente en el alivio de los síntomas y la prevención de complicaciones. Esto incluye mantener una hidratación profunda y constante, el uso de antipiréticos para el control de la fiebre y el tratamiento de las infecciones secundarias con antibióticos si es necesario.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la administración de dos dosis de suplementos de vitamina A con un intervalo de 24 horas, ya que se ha demostrado que esto ayuda a prevenir lesiones oculares y reduce la letalidad de la enfermedad hasta en un 50%.

Para el caso de México, en la última semana epidemiológica reportada se notificaron 97 nuevos casos probables en el país. La vigilancia se mantiene activa mientras entidades con incidencias críticas, como Chihuahua (113.38 por cada 100,000 habitantes) y Jalisco (55.13 en 2026), continúan como los principales focos de atención para las brigadas de vacunación que intentan contener la expansión del virus para la población con mayor vulnerabilidad y riesgo de contagio.