Morelia, Michoacán
Primero fue el diálogo. Después, el paso abierto. Minutos más tarde, sobre la calzada La Huerta, volaron piedras, palos y cohetones contra las instalaciones de Coca-Cola; la Guardia Civil respondió con gas lacrimógeno y balas de goma.
La marcha terminó con estudiantes auxiliados sobre la vialidad, algunos cargados por sus compañeros, dos camionetas aseguradas y amplias zonas de la ciudad atrapadas en el congestionamiento.
El saldo preliminar fue de al menos 30 normalistas afectados por el gas lacrimógeno, además de estudiantes con golpes por caídas y por la confrontación. Un joven fue trasladado a un hospital, al igual que una agente de la Guardia Civil que sufrió una lesión en una pierna al caerle un cohetón.
La movilización estaba prevista para las cuatro de la tarde. Estudiantes de distintas normales del interior del estado se concentraron en Xangari para avanzar por la calzada La Huerta, donde ya los esperaba un despliegue policiaco.
Afuera de la plaza comercial donde se encuentra Walmart, el contingente se topó con un filtro de uniformados. Ahí comenzó la negociación: podrían continuar, les indicaron, siempre que no causaran daños en negocios ni viviendas.
Los estudiantes aceptaron y los policías abrieron el paso.
Pero el compromiso duró poco. Una vez rebasado el filtro, integrantes del contingente comenzaron a realizar pintas en establecimientos de la calzada. A la altura de las instalaciones de Coca-Cola, la tensión dio paso al enfrentamiento.
Desde el grupo de manifestantes lanzaron cohetones, piedras y palos contra el edificio de la empresa refresquera. Los elementos de la Guardia Civil intervinieron con gas lacrimógeno y balas de goma para dispersarlos.
La marcha se deshizo entre la confrontación y las maniobras para auxiliar a los lesionados. En distintos puntos quedaron jóvenes afectados por el gas y otros que requerían ayuda para caminar. A una estudiante le vendaron un tobillo; algunos fueron sostenidos por sus compañeros y otros tuvieron que ser cargados.
Uno de los muchachos, que presentaba diversos golpes, necesitó atención hospitalaria. También una mujer policía fue trasladada a recibir atención médica por la lesión que sufrió en una pierna a causa de un cohetón.
Tras el choque vino otra negociación. Durante aproximadamente una hora, estudiantes y mandos policiacos dialogaron hasta acordar la salida del contingente: debían formarse, abordar los autobuses en los que habían llegado y regresar a sus respectivas normales.
Los primeros grupos comenzaron a subir a las unidades bajo vigilancia de la Guardia Civil. Por su parte, estudiantes de la Normal de Educadoras de Morelia se retiraron caminando rumbo al libramiento.
Durante el operativo, los policías también aseguraron dos camionetas tipo Urvan, que fueron trasladadas a un corralón. No se precisó el motivo del aseguramiento.
Por segundo día consecutivo, un despliegue policiaco frenó el avance de los normalistas hacia el Centro Histórico.
El antecedente inmediato era la protesta del jueves, cuando se reportaron destrozos y pintas durante el recorrido por La Huerta. En aquella jornada, los policías encapsularon al contingente a la altura del Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Después de negociar, les permitieron avanzar hasta la calle Nigromante.
Aquella manifestación se prolongó durante varias horas, dejó pintas en fachadas del Centro Histórico y concluyó alrededor de las dos de la madrugada de este viernes.
Esta vez, el cerco se mantuvo. En el marco de la inauguración del Festival Internacional de Cine de Morelia, las autoridades sostuvieron la vigilancia en los accesos al primer cuadro para impedir el ingreso de los manifestantes.
Mientras se negociaba la retirada, las afectaciones viales se extendieron por buena parte de la ciudad. Los cierres en la calzada La Huerta, el libramiento y avenida Universidad complicaron el tránsito en la zona.