Se mencionó este jueves por el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel que la isla esta “lista” para afrontar una agresión militar de Estados Unidos y refrendo el carácter socialista del Estado cubano tras realizarse el 65 aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos.
El mandatario cubano refirió “el momento es sumamente desafiante y nos convoca a estar listos para enfrentar serias amenazas, entre ellas la agresión militar”.
Durante un discurso pronunciado ante miles de personas en el centro de La Habana y al recordar con una celebración la victoria en la batalla de Bahía de Cochinos, se afirmo por Díaz-Canel “no la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y si fuera inevitable, ganarla”, sobre cualquier conflicto bélico que pudiera suceder.
Se debe recordar que entre 15 y el 19 de abril, unos 1,400 anticastristas entrenados y financiados por la CIA desembarcaron en Bahía de Cochinos a 250 kilómetros de La Habana, sin lograr derrocar el régimen político de Fidel Castro. Esta operación fue puesta en marcha por La Habana de una reforma agraria y tras una amplia campaña de nacionalizaciones de tierras y empresas estadounidenses.
También te podría interesar: 14 fallecidos y mas de 20 lesionados tras caída de un autobús por un barranco
Después de varios años del régimen comunista en la isla, Washington ha intensificado desde enero pasado su presión económica al bloquear todo suministro de hidrocarburos a Cuba, posteriormente de que fuera derrocado su principal aliado en la región, el dirigente venezolano, Nicolás Maduro.
El líder cubano agrego “se ha construido una narrativa mentirosa y muy cínica: el de Cuba como Estado fallido, Cuba no es un Estado fallido, es un Estado cercano” prosiguió el mandatario, “seguimos siendo una revolución socialista en las propias narices del imperio”.
Cabe precisar que Estados Unidos y Cuba han tenido históricamente relaciones conflictivas y actualmente atraviesan un recrudecimiento de las tensiones. Esto a pesar de que recientemente el presidente de Cuba aceptará que existen conversaciones entre los dos países.
Fuente: El Economista