Ciudad de México

La secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, Carolina Rangel Gracida, hace un mea culpa sobre la elección de perfiles como el del hoy gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por el gobierno de Estados Unidos por nexos con el narcotráfico, y de Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, detenido en febrero pasado por liderar una red de extorsión a tequileras locales.

En entrevista con El Universal, la política michoacana admite que el partido ha tenido “responsabilidad total” en que este tipo de candidatos lleguen al poder, que compiten en las urnas, pero ante ello afirma también que Morena corregirá y reforzará sus medidas para seleccionar a los representantes en las boletas de 2027.

“Primero, (quiero) reconocer la decisión del gobernador Rubén Rocha a pedir licencia, de decir: ‘Aquí estoy, no necesito del fuero’. Nuestro reconocimiento porque ni se está yendo, ni se está escondiendo, ni se está excusando atrás de un fuero, como lo hacen otros políticos”, sostiene Rangel Gracida.

“Por otro lado, claro que tenemos total responsabilidad y eso es fundamental reconocerlo. Por eso hemos tomado estas decisiones de fortalecer a nuestra militancia, de fortalecer a nuestros comités en las secciones, en los consejos municipales y también a nuestra Comisión de Elecciones y a una Comisión Evaluadora de Incorporaciones”, dice.

“Tenemos ahora la madurez, como movimiento, de haber crecido tanto, que nos podemos reservar el derecho de admisión”.

La segunda al mando en el Comité Ejecutivo Nacional de Morena asegura que los cambios no atienden al temor del partido a perder la mayoría en el Congreso en 2027.

“No, ese temor no existe. El partido sigue siendo el más grande de México, (…) no solamente en afiliación, sino también en las preferencias. No lo digo yo, lo dicen las encuestas, lo vemos cuando vamos recorriendo el país, lo escuchamos cuando vamos a entregar credenciales casa por casa, lo sentimos en cómo nos recibe el pueblo. Sigue siendo Morena el partido político en el que el pueblo cree”.