Contepec, Michoacán, a 12 de febrero de 2026.- La falta de señalización adecuada y las malas condiciones de una obra en proceso sobre la Autopista de cuota México – Guadalajara provocaron este jueves múltiples ponchaduras de llantas con pérdida total, dejando al menos cuatro automovilistas varados a la altura del kilómetro 124+800 en menos de 15 minutos.
Los afectados, quienes transitaban de Morelia con destino a la Ciudad de México y viceversa, denunciaron que sus vehículos sufrieron ponchaduras que dañaron por total los neumáticos exactamente en el mismo punto donde tuvieron un percance similar en su viaje, lo que evidencia que el riesgo en la zona persiste sin que se hayan tomado medidas correctivas efectivas.
En el lugar se desarrolla una obra sobre la carpeta asfáltica, la cual presenta baches e irregularidades que representan un peligro para quienes circulan por el tramo. Durante el incidente más reciente, al menos otros tres vehículos resultaron con llantas dañadas a pérdida total; sin embargo, a diferencia de algunos contaban con llanta de refacción y herramienta necesaria, lo que les permitió continuar su trayecto.
Los automovilistas afectados solicitaron auxilio vial a la concesionaria de la autopista, pero al sitio acudió únicamente personal de la empresa Dycusa, encargada de la obra, quienes no contaban con los medios ni la facultad para apoyar en la reparación o pago de los daños ocasionados a los vehículos, retirándose posteriormente del lugar.
Los afectados señalaron que la empresa concesionaria de la autopista se negó de forma tajante y absoluta a responder por los daños ocasionados, deslindándose de cualquier responsabilidad económica, pese a que la legislación aplicable y las condiciones de operación de las autopistas de cuota establecen que las concesionarias deben contar con seguros para cubrir daños derivados del mal estado del camino, obras mal señalizadas o condiciones inseguras imputables a la operación de la vía.
Esta negativa representa una posible omisión a las obligaciones contractuales y legales de la empresa operadora, toda vez que el usuario paga una cuota precisamente para transitar por una vía segura y con respaldo ante incidentes atribuibles a la infraestructura carretera.
Los afectados permanecieron varados sin apoyo efectivo, expuestos a riesgos adicionales, en una autopista de cuota que, lejos de garantizar seguridad y atención, evadió su responsabilidad frente a un daño claramente originado en una obra bajo su control, lo que es una constante para no pagar los daños ocasionados por las malas condiciones de la vialidad de paga y que cuenta con un seguro de responsabilidad a terceros.
Ante estos hechos, usuarios de la autopista exigen la intervención inmediata de las autoridades competentes, una auditoría al tramo afectado, la reparación urgente de la carpeta asfáltica, señalización adecuada y el cumplimiento irrestricto de las obligaciones legales de la concesionaria, a fin de evitar que más automovilistas resulten afectados.