Con un ritmo poético, divertido y emocionante, Lucía Solla nos presenta a Marina, una joven de veinticinco años, recién graduada, con un trabajo que apenas le permite llegar a fin de mes

Tras terminar esta lectura, tengo el libro sobre mis piernas, varios pañuelos entre mis manos, lágrimas que se resbalan sobre mis mejillas, un sentimiento atravesado y el deseo de abrazar a Marina. Comerás flores es la novela debut de la autora española Lucía Solla Sobral (Marín, 1989) y es el libro que deseé leer durante las estaciones del 2021, pero todavía no existía y no tenía la energía para buscarlo en otro, como tampoco contaba con las palabras para enunciar lo que buscaba saber, lo que sentía y lo que quería entender, y el sentimiento se me fue acumulando en las notas de mi diario.

Supe de su lanzamiento en agosto del año pasado, cuando Libros del Asteroide anunció que Comerás flores se sumaba a su catálogo ese septiembre. Deseé leerlo. Ahora que lo he terminado, únicamente pienso en compartirlo, regarlo, seguir hablando de él. Sé que este libro amarillo es la novela que buscaba; pero, como bien sabemos las lectoras, más bien es el libro el que te encuentra. Sucedió en un ameno día del reciente abril, llegó como si fuese una carta y lo leí acompañada, en comunidad, con las amigas de internet, y qué mejor manera para hacerlo.

Con un ritmo poético, divertido y emocionante, Lucía Solla nos presenta a Marina, una joven de veinticinco años, recién graduada, con un trabajo que apenas le permite llegar a fin de mes y quien, tras la muerte de su padre, empieza una relación amorosa con un hombre veinte años mayor que ella. Con decirnos “todo era amor, amor, y planes para alargar el amor”, nos vamos adentrando en la historia romántica y de violencia psicológica —características que desafortunadamente muchas veces van de la mano— existente entre Marina y Jaime.

La novela comienza con Marina contándonos, como si fuese una declaración de intenciones: “cuando murió mi padre, yo tenía hambre”. En ese deseo, la entrada de Jaime a su vida parece oportuna. Como si el mundo lo hubiese destinado, llega con miradas furtivas en una noche y al día siguiente se presenta como un hombre dispuesto a todo. Marina, que confía en las últimas palabras que le dijo su padre: “el amor es lo más importante”, le cree todo a Jaime, confía tanto en sus atenciones que termina viviendo con él y en su mundo. Comerás flores nos sumerge en el retrato de una chica que, con el deseo de vivir el AMOR —sí, con mayúsculas—, termina atrapada en las artimañas de un hombre violento. Además, un gran acierto en la escritura de la autora es la apuesta por una descripción íntima y poética, para que al leer veamos, sintamos y entendamos cómo Marina, aunque intente cuestionar la situación, no puede evitar llenarse la boca de flores por miedo a él.

Lucía Solla escribió una novela que te mueve el corazón, el llanto y la tristeza. Una novela para leer en colectivo, para pensar y cuestionarnos nuestras formas de amar y relacionarnos. Una novela para evidenciar lo que se esconde en los silencios que existen en una relación angustiante y dolorosa. Una relación que Marina cuidó porque no quería que nadie la destrozara, sin reconocer que esa relación la estaba destrozando a ella. ¿Cuántas no hemos sido esa Marina?

Comerás flores inicia como la historia de lo que cuesta ir procesando, de la violencia que no sabes nombrar; termina siendo una historia para crecer y sobre la búsqueda de un lenguaje para sobrevivir. “Para las que todavía estáis en un coche a doscientos kilómetros por hora”, dice la dedicatoria. Creo que también es para aquellas que algún día estuvimos en ese coche. Como declaró Bibiana Collado, “Lucía Solla Sobral ha escrito nuestra Odisea”.

Mariana de los Santos Bautista es editora y escritora. Beneficiaria del PECDA Michoacán 2024 en ensayo creativo. Estudia la maestría en Diseño y Producción Editorial. Sus textos se han publicado en distintos medios. Le encanta subrayar sus libros, maratonear series y coleccionar papelería.