A un minuto del malecón de Queréndaro y a 40 minutos de los azufres, se encuentra el restaurante de mariscos Titanic 1, un negocio familiar con vista al lago que, con el paso de los años, se ha consolidado como uno de los puntos gastronómicos más representativos de la zona.
Estela Terrazas Santillán compartió la historia de este establecimiento, fundado hace 23 años por su hermano José Terrazas Santillán, quien, tras una infancia marcada por carencias económicas, decidió migrar a Estados Unidos con el objetivo de construir un mejor futuro para él y su familia.
Con ese propósito, regresó a Queréndaro para abrir un restaurante que le permitiera generar estabilidad económica, proyecto que con el tiempo se materializó en Titanic 1.
Gracias al esfuerzo constante, el negocio creció y se expandió, dando paso a nuevos establecimientos como Titanic 2 y Titanic 3, además de la reciente apertura de “La Lanchita del Titanic”, un concepto más ágil pero con el mismo enfoque en la atención al cliente.
El restaurante ofrece una variedad de platillos de mar y tierra con un sazón casero, lo que, sumado a su ubicación frente al lago, lo convierte en una opción atractiva tanto para habitantes como para visitantes.
Actualmente, su presencia en Queréndaro es notable, especialmente los fines de semana, cuando familias y grupos de amigos acuden al lugar para convivir y disfrutar de su oferta gastronómica.