Morelia, Michoacán/Félix Madrigal/ACG

La tradición del tatuaje japonés encontró un nuevo lenguaje en Michoacán a través de Yugo, exposición del artista y tatuador Garo Lozada, quien presentó una serie de ilustraciones en las que entrelazó elementos de la iconografía japonesa con símbolos y referentes de la cultura purépecha y michoacana.

La muestra fue presentada en el Museo del Estado, donde Loriday Karen Pérez Santa Cruz, en representación de la Secretaría de Cultura de Michoacán, destacó el interés de la propuesta al establecer un diálogo entre dos expresiones culturales que, aunque provienen de contextos distintos, comparten una fuerte relación con la tradición, la naturaleza y el valor de los símbolos.

De acuerdo con Garo Lozada, Yugo, palabra japonesa que significa “fusión”, fue resultado de varios años de investigación y trabajo visual bajo el concepto de “Tradicional Michoacano Japonés”. Su propuesta buscó trasladar al papel, lienzo y otros soportes la lógica compositiva del tatuaje tradicional japonés, pero utilizando personajes, paisajes y elementos vinculados con Michoacán.

Las obras fueron elaboradas mediante técnicas como acuarela, acrílico, lápiz, rotulador y colores, además del uso de algunos materiales reciclados. En cada pieza, el artista exploró la manera de conservar elementos propios de la composición japonesa para reinterpretar imágenes relacionadas con la identidad michoacana.

Durante la presentación, Lozada también habló sobre la importancia de recuperar el valor del proceso creativo y de comprender al tatuaje como una expresión artística que va más allá de los estereotipos con los que tradicionalmente se le ha relacionado.

El artista explicó que su acercamiento al tatuaje tradicional japonés surgió, entre otros aspectos, por la manera en que esta tradición toma en cuenta el movimiento natural del cuerpo, el contraste y las siluetas para construir imágenes capaces de contar historias y transmitir significados.

Con Yugo, Garo Lozada planteó así un encuentro entre dos tradiciones visuales, con una propuesta que buscó acercar al público michoacano a otra mirada sobre el tatuaje y mostrar las posibilidades que existen al reinterpretar elementos culturales sin perder de vista sus raíces.