Morelia, Mich. | Agencia ACG.- En la Catedral de Morelia, este domingo se vivió uno de los momentos más representativos del Domingo de Ramos: la bendición de las palmas.
Con los ramos levantados, Fieles participaron en el acto mientras asistentes recorrían el espacio rociando agua bendita, marcando así el instante central de la celebración litúrgica.
En medio del silencio y la atención de los presentes, el agua bendita cayó sobre las palmas que cada persona sostenía, en un gesto que, más allá del rito, concentra el sentido de esta jornada y la participación de quienes acuden a vivirla año con año.
