Vea usted el estercolero que Rocha Moya deja en Sinaloa en materia de inseguridad. No es una buena carta de presentación.
A Fer. Feliz cumpleaños, princesa.
Jorge A. Amaral
De Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, siempre se ha sospechado que tiene nexos con la delincuencia, y desde el principio Andrés Manuel López Obrador lo defendió. Ahora que Estados Unidos lo requiere, la presidenta, fiel seguidora de los designios del padre fundador, también defiende a Rocha Moya como quien defiende su fe.
No vamos a decir aquí si Rocha Moya es narco o no, eso les toca a las autoridades demostrarlo, y en este caso, a las de Estados unidos, porque las mexicanas obviamente no lo harán porque la presidenta y su partido son la muralla que protege al sinaloense.
Rocha Moya ha sido señalado desde su campaña de 2021, en la que se le acusó de operar con recursos de procedencia ilícita, inclusive se le reprochó que durante la campaña usara una camioneta de alto valor cuya procedencia nunca aclaró. Ya sabe que a los políticos les encantan las camionetas Suburban blancas, de preferencia blindadas y acompañadas de un ejército de guaruras.
Ahora que Estados Unidos requiere al gobernador, su contrincante por el PRI en 2021, Mario Zamora, le dijo a Animal Político que, más que el simple financiamiento ilícito, en la elección de 2021 el morenista realizó todo un despliegue territorial en el que gente armada impidió competir con libertad. “Tú no puedes ganar una campaña contra alguien que tiene una metralleta cruzada al brazo”, afirmó el ahora diputado priista.
Distintos medios, tanto locales como nacionales, documentaron que entre el sábado 5 y el domingo 6 de junio de 2021 (día de las elecciones), grupos armados habían secuestrado al menos a 9 operadores del PRI y de Morena en distintos municipios de Sinaloa. Incluso la candidata de la alianza PRI-PAN-PRD de Badiraguato tuvo que bajarse de la contienda porque sujetos armados habían secuestrado a su hermano y lo liberarían a cambio de que ella renunciara a la candidatura.
De esa serie de levantones políticos, las víctimas fueron localizadas vivas, algunas golpeadas, pero vivas. Por supuesto que no hubo detenidos. Por su parte, el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa reportó 23 casillas “vandalizadas” en Ahome y Guasave, mientras que la Junta Local del INE informó que grupos armados habían robado 51 urnas en los distritos 1, 3 y 4, al norte del estado.
Ahora que lo recuerdo, en ese entonces el influencer Markitos Toys andaba muy activo con sus colaboradores apoyando la campaña de Rocha Moya, desde el uso de sus redes sociales y canal de YouTube hasta andar por la calle pegando calcas e invitando a la gente a votar por el morenista, quien al final ganó con el 55 por ciento de los votos. Y ahora que lo recuerdo, Markitos Toys es uno de los influencers señalados de lavar dinero para Los Chapitos, y que era muy cercano a Néstor Isidro Pérez, El Nini, entonces jefe de seguridad de Los Chapitos y quien orquestó el Culiacanazo de 2019, ahora preso en Estados Unidos. Y fíjese qué curioso, porque a Rocha Moya se le señala de trabajar con Los Chapitos, esto luego de la ruptura entre los hijos del Chapo y los Mayos tras la captura de Ismael Zambada, quien en una carta señaló que se subió al avión donde lo llevaron a Estados Unidos porque le dijeron que habría una reunión importante donde estaría el gobernador Rocha Moya.
No nos vamos a poner en el plan de la oposición y sacar la cantaleta de la “secta narcosatánica huachicolera comunista de Morena” y la manga el muerto, porque narcopolíticos siempre ha habido, en todos los partidos, en todos los niveles y en todo el país, sólo que, obviamente, en este momento Morena gobierna la mayor parte del territorio nacional, así que cada narcopolítico en los dominios de Morena es responsabilidad del partido guinda. Una cosa sí es cierta: aquel partido que esté libre de narcopólíticos, que lance la primera denuncia.
Ahora falta ver qué hace Claudia Sheinbaum, porque, por un lado, tiene a Estados Unidos presionando en su cruzada (parcial, muy parcial) contra el fentanilo, y por el otro, los convenios, compromisos y amarres, tanto propios como los heredados por López Obrador.
Por otro lado, pensemos bien: ¿valía la pena sostener a Rocha Moya cuando se vienen las elecciones? Defender a ese señor es contraproducente porque, déjese usted de lo que piense el idiota de Trump, el electorado mexicano recibe el mensaje de que en Morena se solapa la corrupción cuando es cometida por los amigos. Pero además, vea usted el estercolero que Rocha Moya deja en Sinaloa en materia de inseguridad. No es una buena carta de presentación.
‘Versus’, directo al Klama Hama
Platicaba con Fer sobre Ca7riel y Paco Amoroso, ese dúo argentino que alcanzaron resonancia mundial a partir de su participación en Tiny Desk, y le comentaba que, en mi opinión y con toda proporción guardada, son dignos sucesores de Illya Kuryaki and the Valderramas, y no porque suenen igual o parecido, sino por esa capacidad para explorar, reinventarse, crear sin miedo y lograr música de gran calidad.
Mientras escribía la primera parte de esta entrega escuchaba a IKV, específicamente a esa joya de disco titulada “Versus”, de 1997.
Luego de “Ninja mental” y el éxito de “Chaco”, “Versus” es más ambicioso, tanto en lo musical como en lo lírico.
Desde el arte del disco hay algo oscuro y hermoso al mismo tiempo, pero cuando empieza a sonar “Expedición al Klama Hama”, viene la primera sacudida. El Klama Hama es una hoja en blanco sobre la que hay que empezar a escribir, un camino por andar. El Klama Hama no existe, es punto de partida para la travesía que es “Versus”.
Luego nos topamos es “Jugo”, un funk cargado de erotismo. Recuerdo que fue por lo que conocí el disco, gracias a que el videoclip me dejó fascinado en MTV.
Siguiendo el sonido funk, “Demolición” llega pero un poco más pesado, como preámbulo a “Trewa”, una balada en la que el soul y el rap se fusionan para seguir hablando de erotismo.
Como un remanso llega “Galaxia”, en que se escucha la colaboración del mítico Wah Wah Watson. Al igual que en el primer corte, “Galaxia” es una invitación a ir hacia o desconocido a bordo de un perfecto R&B.
“Discovery Buda”, con un sugestivo intro al estilo de Barry White, esta balada evoca el sexo entre dioses, o el sentirse como un dios durante el acto amatorio. Aquí, a diferencia de "Jugo", el erotismo se presenta más como algo místico.
Después de todos esos arrebatos eróticos, “Prométeme paraíso” es un descanso, un acto de purificación, una promesa de entrega eterna y una petición de no ser olvidado.
Con energías renovadas, volvemos al funk con “Da cosmos”, con un sonido muy urbano, como estación de metro, pero siguiendo en la temática de tomarse de la mano y emprender una travesía.
Subiendo la intensidad, “Fin del precipicio rojo” habla, a ritmo de rap, de la dualidad entre el bien y el mal y cómo conviven en el mismo ser, en todos los seres. “Se dice que están el cielo y el infierno. El cielo lo vemos arriba, el infierno lo vivimos día a día”.
Con un tono más agresivo, que recuerda a “Abarajame”, “Das dos” sigue con el tema de las dualidades que todos somos y a las que nos enfrentamos, pero claro, los mensajes no llegan claros. En este disco los mensajes a veces están cifrados o vienen mezclados o camuflados entre otras ideas que parecieran no tener nada que ver.
Viene lo que pareciera otro bajón, ahora con “Ruégame”, una adolorida balada en la que se busca la reconciliación. Y digo que pareciera otro bajón, pero la rolita va in crescendo hasta lograr una intensidad que hace explotar la cabeza.
“Xanadu”, el doceavo tema, es un blues un tanto sombrío que invita a hacer del amor un lugar sagrado. De ahí pasamos a “Mariposas y cebras”, que trata sobre los momentos buenos y malos de la vida, de esa dualidad interna, pero también sobre cómo lo que pasa en nuestro interior nos afecta como afecta lo que sucede en nuestro entorno.
“Rainbow” viene a imprimir un toque de agresividad más rockero que retoma un poco lo que se decía en “Expedición al Klama Hama”, pero más retador.
Para terminar, “Gran ídolo de Asia”, inspirada en los ídolos de películas de artes marciales, una temática que ya desde “Chaco” venían manejando. Con un ritmo muy funk, es un homenaje a Bruce Lee y las estrellas de las cintas orientales de artes marciales.
Escuche este disco, infravalorado en su momento pero que ha envejecido muy bien. Salud.