13 de febrero, Morelia, Michoacán.— Con la aprobación de la reforma que prohíbe el endeudamiento transexenal, Michoacán da un paso histórico para cerrar la etapa en la que los malos gobiernos hipotecaban el futuro para encubrir corrupción, ineficiencia y privilegios. Esta decisión no es solamente financiera; es profundamente política. Significa que el dinero del pueblo deja de estar al servicio de inercias del pasado y se coloca, de manera definitiva, al servicio del bienestar colectivo.
El dirigente estatal de Morena, Jesús Mora González, reconoció la responsabilidad asumida por las y los legisladores de las bancadas de Morena, del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México, quienes votaron con firmeza para impedir que vuelva a repetirse la práctica de endeudar a las próximas generaciones. “Hoy las finanzas sanas dejan de ser un logro administrativo y se convierten en un mandato constitucional. Las y los diputados de la coalición transformadora entendieron que no se puede seguir gobernando con deuda como si fuera virtud. El dinero del pueblo se respeta y se le devuelve al pueblo”, afirmó.
Mora subrayó que esta reforma consolida los principios de la Cuarta Transformación: no mentir, no robar y no traicionar. “No se puede hablar de amor por Michoacán mientras se firman créditos que pagan nuestros hijos. La austeridad no es discurso, es ética pública. Gobernar con disciplina financiera es reconocer que cada peso proviene del esfuerzo de la gente y debe traducirse en obras, servicios y bienestar, no en intereses bancarios”, puntualizó.
Con esta decisión, Michoacán envía un mensaje claro: se acabó la época de hipotecar el porvenir para sostener privilegios. Hoy el compromiso es con la honestidad, la responsabilidad y el futuro de las próximas generaciones.