Morelia, Michoacán

Los gatos del Panteón Civil se quedan en el Panteón Civil, pero como una comunidad sana y bajo control veterinario, afirmó la directora del Instituto Municipal de Protección Animal (Impa), Minerva Bautista Gómez.

Detalló que se prevé desde el municipio la aplicación de un TNR, método de captura, esterilización y liberación para la atención de colonias felinas ferales, que no se limitará a la esterilización de los ejemplares.

Esto es, se harán vacunaciones, desparasitaciones internas y externas, colocación de chip y registro de cada ejemplar y toma de muestras para la detección de enfermedades que afectan a la colonia.

Bautista Gómez acotó que estas acciones no prevén el sacrificio de los peluditos ni su retiro, sino asegurar su bienestar y mantener un control de la población.

Esto, ante la resistencia que una familia que se autodenomina cuidadora de los michis ha manifestado, con el argumento de que el Impa ha negado la atención a la colonia, les ha excluido como sus cuidadoras principales y ha incurrido en anomalías, como la contratación de veterinarios supuestamente carentes de documentación.

Minerva Bautista explicó que se han detectado posibles incidencias en el manejo de la colonia felina en el Panteón Civil por parte de sus autodenominadas cuidadoras, aunque no son las únicas que llevan alimentos a los ejemplares.

Y es que personal del Panteón Civil detectó gatos en malas condiciones en el camposanto, como una michi con sida y leucemia felinos en condiciones críticas, un michi con lesiones graves en sus orejas por causa del cáncer, y otro micho con maloclusión dental, que debió experimentar el retiro parcial de su mandíbula. Estos dos últimos fueron atendidos por una asociación rescatista y dados en adopción.

Las situaciones mencionadas llaman la atención del Impa por una “resistencia muy rara” de parte de las autodenominadas cuidadoras, sumada a una ejecución incorrecta de las jornadas de esterilización y malos tratos al personal del Impa.

Finalmente, destacó que se tienen al menos dos amparos, interpuestos por la abogada que llevó el caso de Lobita, la lomita del Hospital Infantil, y las autodenominadas cuidadoras, para exigir el objetivo del instituto, que es aplicar un control veterinario integral.