Morelia, Michoacán
“Nos quieren buscar un lazo, pero no lo van a encontrar porque no hay nada”, respondió Arturo Ramírez Rivas, secretario del Ayuntamiento de Uruapan, al acudir este viernes ante la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) para rendir una nueva declaración como testigo dentro de las investigaciones relacionadas con el caso del presidente municipal Carlos Manzo.
Ramírez Rivas aseguró que ésta sería aproximadamente la cuarta entrevista que rinde ante el Ministerio Público y recalcó que su comparecencia es exclusivamente en calidad de testigo, no de investigado.
El funcionario explicó que el citatorio estaría relacionado con una ampliación de declaración realizada, después de aproximadamente 10 meses, por Yesenia Méndez, cuyo contenido dijo desconocer hasta antes de comparecer.
Advirtió que una vez que conozca esa información analizará su contenido y, si detecta posibles falsedades en las declaraciones, procederá por la vía legal.
“Si de esa información advierto falsedad en declaraciones o alguna circunstancia de esa naturaleza, estaremos en condiciones de generar los actos correspondientes para presentar nuestras denuncias”, señaló.
También rechazó que su comparecencia esté relacionada con la reciente detención de “El Brilloso”, como comenzó a manejarse en redes sociales, ya que aseguró que el requerimiento ministerial fue emitido desde la semana pasada, antes de que trascendiera dicha captura.
Ramírez Rivas cuestionó además las versiones difundidas en redes sociales que buscan relacionar a funcionarios o integrantes del movimiento de Carlos Manzo con personas mencionadas dentro de las investigaciones.
Consideró que corresponde a la Fiscalía establecer, mediante análisis de telefonía, extracción de datos, entrevistas y demás pruebas, quién realmente debe ser llamado a declarar y qué vínculos pueden sostenerse dentro de la carpeta.
El secretario afirmó que no sabe si existe una persecución política, aunque sí acusó la existencia de intereses mediáticos alrededor del caso.
Aseguró que tanto él como otros funcionarios continuarán compareciendo cuantas veces sean requeridos, pero exigió que las diligencias se realicen conforme a derecho y sin convertir las citaciones de testigos en señalamientos públicos contra quienes acuden ante el Ministerio Público.
“Si uno tuviera algo que esconder, jamás hubiera hecho una entrevista. Llevamos más de dos o tres y vamos a seguir acudiendo”, sentenció.