Morelia, Mich. | Redacción.- El sacerdote Alfredo Gallegos Lara, conocido como “El Padre Pistolas”, criticó la respuesta del clero ante los homicidios de religiosos registrados en el país y señaló que, pese a la violencia que afecta a integrantes de la Iglesia, no se han emprendido acciones suficientes desde las parroquias y la jerarquía eclesiástica.
“Veo todo el tiempo hay en toda la República uno o dos sacerdotes muertos y un obispo”, afirmó al referirse a los casos que se presentan en diferentes estados.
El religioso cuestionó la falta de acciones concretas frente a esta situación y sostuvo que la misión pastoral implica asumir responsabilidades sociales más allá de la predicación.
Indicó que las parroquias deberían ofrecer servicios comunitarios dirigidos a la población en situación vulnerable como parte de su labor pastoral.
“Está mandado que en las parroquias haya un dispensario, un lugar donde se le va a comer a los pobres y también que haya una escuela para pobres”, declaró.
También mencionó que los obispos tienen la obligación de impulsar proyectos educativos y de salud para la población con menos recursos.
El sacerdote afirmó que el papel del clero puede influir en el desarrollo de las comunidades cuando se acompaña de acciones sociales, pues comentó: “Se está desperdiciando el poder del sacerdote y del obispo”.
Añadió que “un sacerdote puede levantar un pueblo”, en referencia a la intervención directa en las comunidades puede generar cambios relevantes
Durante su mensaje, hizo un llamado directo a la forma de predicar y exhortó a que la labor religiosa tenga un mayor compromiso con la realidad social.
“Dijo Cristo, prediquen con huevos, no así, no pasen jotos”, expresó.
Asimismo, criticó que la atención a los sectores vulnerables se limite a los sermones sin acciones adicionales, pues dijo: “A los pobres, nomás en el sermón los nombramos”.
Finalmente, insistió en que los sacerdotes deben ampliar su trabajo comunitario y social.
