El diputado Reyes Galindo propuso reformar la Ley de Seguridad de Michoacán para prohibir el uso de balas de goma y gases nocivos en protestas pacíficas.

Noticias Michoacán. A través de una adición al artículo 106 Bis a la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública del Estado de Michoacán, el coordinador del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso local, Reyes Galindo Pedraza, planteó una iniciativa que tiene como propósito prohibir a los elementos de las instituciones de la policía estatal la utilización de herramientas que atenten contra la integridad física de manifestantes durante protestas que se lleven a cabo de manera pacífica.

Durante la sesión ordinaria de este miércoles, el líder de la bancada del PT expuso que el objetivo de este planteamiento es prohibir que policías del estado utilicen balas de goma, aparatos de electrochoques o cualquier gas nocivo. Por lo tanto, las actuaciones de los elementos de las corporaciones policiales de Michoacán y de cada municipio deberán satisfacer estrictamente los principios de legalidad, absoluta necesidad y proporcionalidad.

“El pacto internacional de derechos civiles y políticos establece el derecho a la reunión pacífica como un instrumento que permite a las personas expresarse colectivamente y participar en la configuración y reconfiguración de sus sociedades; las personas tienen el derecho humano a la manifestación de ideas de manera libre, esto incluye protestas para demandar condiciones de incumplimiento de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales”, argumentó el legislador.

Protocolos de seguridad conforme a la ONU

Al exponer los motivos de su iniciativa, Reyes Galindo refirió que, de acuerdo con el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el enfoque básico de los agentes de seguridad debería ser facilitar las reuniones pacíficas.

Por ello, señaló la necesidad de que los elementos de las corporaciones policiales tengan cero grado de tolerancia hacia la violencia, pero actúen para evitar una escalada innecesaria de tensiones, con el deber de disminuir dichas acciones y proteger activamente frente a la violencia a los propios manifestantes y a terceras personas.

“Michoacán se caracteriza a nivel nacional por el alto grado de politización de su población, esto significa que por un lado las y los ciudadanos de nuestra entidad están dispuestos a dialogar y participar de manera propositiva con todos los órdenes de gobierno... sin embargo, también se encuentran listos y dispuestos para hacer frente a las acciones y omisiones gubernamentales que vulneren sus derechos individuales y colectivos por medio de las protestas, marchas y manifestaciones públicas”, agregó el congresista.

Crítica a la represión y la falta de sensibilidad

Asimismo, recordó que a lo largo de la historia política de la entidad, el ciclo de represión inicia con la falta de sensibilidad de funcionarios públicos que niegan el derecho de audiencia a personas o colectivos que intentan encontrar una solución a un problema público, lo que genera sucesivas acciones que escalan en tensiones y en complejidades para llevar a cabo un proceso de diálogo político.

“Garantizar la libre manifestación no es por ningún motivo una concesión del Estado, es el corazón latente de nuestra democracia. Quienes participamos de las izquierdas en este país y en este estado entendemos perfectamente que las calles han sido, son y serán las aulas de la dignidad popular; no podemos permitir que el miedo tape la boca de las causas justas, ni que la respuesta a una demanda que sea ciudadana sea el estruendo de una bala de goma, la descarga de un aparato de electrochoque o el olor sofocante de los gases nocivos”, señaló.

Y agregó: “Las policías deben ser escudo, pero nunca verdugo, deben regirse por la legalidad, la absoluta necesidad y la estricta proporcionalidad, la fuerza de las ideas jamás debe ser sometida por la fuerza de las armas. Como bien decía Salvador Allende: la historia es nuestra y la hacen los pueblos, y los pueblos no hacen la historia en el silencio de la sumisión, sino alzando la voz con libertad y sin miedo a ser reprimidos”.

Por último, Reyes Galindo hizo un llamado a los congresistas para que nunca más el derecho a disentir se pague con violencia o con sangre. “Legislemos para que la dignidad vuelva a ser costumbre en Michoacán y por el derecho inviolable a protestar en paz presentamos esta iniciativa esperando el respaldo a favor de esta reforma”, concluyó.

Redacción / La Voz de Michoacán