El uso de aparatos tecnológicos en niños pequeños genera cada vez más debate entre padres de familia. Mientras algunos optan por restringirlos por completo, otros consideran que la clave está en regular su contenido y el tiempo de exposición.
Para algunos padres, el problema principal es que las pantallas sustituyen actividades esenciales en la infancia, como el juego físico y la convivencia social.
“Desde mi punto de vista, no es conveniente porque en esa edad los niños pueden hacer otras cosas que les ayuda a su desarrollo mental y físico como jugar y echar a volar su imaginación… el estar en los aparatos tecnológicos a esa temprana edad les perjudica… sí afecta el rendimiento escolar porque les ocasiona estrés y falta de atención cognitiva… yo no lo permito con mis niños.”
Además del impacto en el desarrollo, advierten que el uso constante puede generar dificultades en la concentración cuando los menores inician su etapa escolar.
Por otro lado, hay quienes consideran que la tecnología no es completamente negativa, pero sí debe manejarse con criterio.
“No estoy de acuerdo en que los niños tan pequeños utilicen la tecnología sin control porque les absorbe la creatividad… no hay una edad como tal, pero sí cosas que pueden usar en diferentes edades… hay tecnología muy buena y tecnología muy mala, entonces como adultos debemos administrar el tipo de contenido y el tiempo.”
También subrayan la importancia de la supervisión tanto en casa como en la escuela, especialmente ante el acceso a redes sociales e internet.
Especialistas coinciden en que el equilibrio, la supervisión y el uso responsable son clave para evitar que las pantallas sustituyan experiencias fundamentales en la infancia.