Morelia. Mich. | Agencia ACG.- La comunidad de Uruapilla, ubicada en las cercanías de Santiago Undameo, enfrenta una crisis prolongada de acceso al agua que ya alcanza los tres años sin suministro regular como afectaciones escolares y riesgos ambientales que impactan incluso a la ciudad de Morelia.
Bryan Gutiérrez, encargado del orden y del comité de agua de la localidad, explicó que la problemática comenzó tras el corte de energía eléctrica al pozo comunitario debido a irregularidades en su documentación. Desde entonces, han intentado regularizar el sistema y gestionar soluciones ante instancias como la Comisión Nacional del Agua y el Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Morelia, sin obtener resultados concretos.
La falta del recurso también ha impactado en el ámbito educativo. En escuelas de la comunidad, la ausencia de agua impide incluso el uso básico de sanitarios, obligando a estudiantes a regresar a sus hogares para cubrir necesidades básicas, lo que interrumpe su jornada escolar.
A la crisis hídrica se suma un problema ambiental de mayor alcance. Debido al abandono de una planta tratadora construida en administraciones pasadas, las aguas residuales de más de 250 familias están siendo vertidas directamente en la Presa de Cointzio, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para Morelia. Se estima que al menos 300 litros diarios de aguas negras llegan a este cuerpo de agua.
Gutiérrez señaló que, pese a reuniones recientes con autoridades municipales, los avances han sido únicamente en el ámbito jurídico, sin una solución técnica que restablezca el suministro. La comunidad, dijo, se encuentra en un punto de hartazgo.
Ante la falta de respuestas, los habitantes de Uruapilla analizan emitir un ultimátum de dos semanas a las autoridades. De no obtener soluciones, no descartan iniciar movilizaciones para exigir atención a una problemática que, advierten, no solo les afecta a ellos, sino que podría tener consecuencias más amplias para la región.
