Morelia, Michoacán
En promedio, cada mes se reportan cinco operadores de plataformas digitales de transporte víctimas de delitos, como robo o asalto, en el estado, señaló el presidente de la Unión de Transportistas Digitales en Michoacán, Jonathan Téllez.
En entrevista, explicó que, principalmente en Morelia, que concentra al sector, se tienen cada mes en promedio cinco casos de operadores que sufren delitos, como robo o asalto de sus pertenencias, dinero o vehículos.
Agregó que se han detectado áreas críticas por la incidencia de estos casos, especialmente a partir de las 23:00 a 00:00 horas, como las colonias Presa de los Reyes, Gertrudis Sánchez, Ruiseñores, Vicente Lombardo Toledano o las ubicadas entre Villa Magna y Capula.
Además, la tenencia Morelos, las comunidades aledañas al Centro de Readaptación Social (Cereso) en la salida a Charo, y los municipios de Tarímbaro y Álvaro Obregón.
Y es que en estos lugares se observa un riesgo importante de ser asaltados por los propios usuarios o interceptados por conductores de motocicletas o coches que les despojan de sus bienes.
Jonathan Téllez mencionó que en la mayor parte de los casos se encuentra que los presuntos responsables son jóvenes usuarios de estupefacientes que “se les hace fácil pedir un Uber o un DiDi, para asaltar al chófer y quitarle 500 o mil pesos de su cuenta diaria para adquirir más drogas”.
Esto, debido a que los usuarios pueden acceder, al solicitar un servicio, al nombre y fotografía del operador, además de las placas vehiculares de su unidad, mientras que el operador sólo puede visualizar el nombre del perfil y la calificación en la plataforma del solicitante del servicio.
Más aún, aunque han pedido a las plataformas que apliquen candados y medidas de seguridad para identificar y descartar perfiles asociados con la comisión de delitos, las empresas han hecho caso omiso, y ni siquiera tienen oficinas regionales para la atención de sus operadores.
Respecto de las autoridades, mencionó que se han tenido mesas de diálogo y se han acordado otros riesgos, como la trata de personas, donde la Terminal de Autobuses de Morelia (TAM) es punto crítico.