Morelia, Michoacán/Fotos: ACG.

Polvo eres y en polvo te convertirás, son las palabras que acompañan la imposición de ceniza sobre las cabezas de los fieles católicos, al momento de arrancar la Cuaresma y la preparación para la Semana Santa.

Palabras que aluden a la fragilidad de la condición humana, la necesidad de que los creyentes se refugien en la fé y en la divinidad y se preparen, mediante la penitencia, la reflexión y la renovación espiritual, para acompañar a Jesús en su Pasión, Muerte y Resurrección.

La doctrina católica establece que el Miércoles de Ceniza tiene lugar cada año, 46 días antes del Domingo de Resurrección, y marca el arranque de la Cuaresma como un período de 40 días de oración y penitencia.

En esta fecha, la ceniza de las palmas utilizadas en el Domingo de Pascua del año anterior, mezclada con agua bendita o aceite de oliva, se coloca sobre la frente de los fieles, con la frase “polvo eres y en polvo te convertirás”.

Esto, en forma de cruz, que también recuerda la pasión y muerte de Jesús, tras lo cual se espera la resurrección que le revelará en pleno como hijo de la divinidad y divinidad misma.